LAS PALABRAS (Versión ampliada)

¡Es tan fértil el valle de palabras!
Unas logran escapar al pensamiento
por las brumas del hoy y del mañana.
O revolotean su alegría por los besos
O se suben, de prepo, a las caricias
O te llenan de llagas la garganta.

Hay palabras que miden las distancias
y hay otras que retumban, impacientes,
y revisten de frío la mirada.
Hay algunas que se ciñen al olvido
y semejan el tañer de una campana.

Hay palabras de todos los colores
Unas rojas, de furia desatada,
otras verdes que abrazan la esperanza.
Celestes de tenues resplandores
y las hay brillantes y doradas.

Hay palabras que llegan con la lluvia
o provienen de tormentas provocadas.
Otras apacibles y pacientes,
cálidas, tiernas, mansas, sosegadas.

Hay palabras que engalanan las estrellas
y caminan de noche los jardines
vestidas de rosa y azucena
y las hay que despiertan con el alba
y remontan ufanas las aceras.

Hay palabras de formas muy diversas
redondas, triangulares y cuadradas.
Y hay algunas que dicen frases bellas
y otras que asestan puñaladas,
Unas van recitando la tristeza
y otras ríen con sonoras carcajadas.

Hay palabras huidizas, sigilosas.
Y las hay osadamente descaradas

Hay palabras que estallan en el grito
y hay otras que mueren, de calladas.

 

 

 

 

 

Anuncios

HAY VOCES QUE NO PUEDEN QUEDAR EN EL OLVIDO

 

 

Hay voces que no pueden quedar en el olvido
Que surgen del profundo sentido del acervo
Que fascinan, distienden la función del sonido
Que asimilan el icono en  morada del verbo

Que dispersan las alas de cada pensamiento
dentro de los límites que alterna la conciencia,
dando a la pregunta la respuesta y el aliento
que sea al mismo tiempo referente advertencia.

Que avizoran el arte que envuelve a la metáfora
y plasman las virtudes que renueva el lenguaje
reflejando el aroma desnudo del mensaje.

Con palabras al aire de la flor que elaboran
se alejan de las sombras oscuras del paraje
y una estela de magia acarrean en su viaje.

 

PARA ESCARMENTAR AL PUEBLO

 

Para castigar
a los indóciles
Disciplinar al pueblo
se ponen muy hostiles
Cargan los fusiles
para darles el ejemplo
y meterles mucho miedo
Escarmentar a los votantes
abriles bien la herida
y en pocos instantes
convertirlos en errantes
pasajeros en caída
de una puerta sin salida

No había palabras
perdiéndose en el aire
ni silencios esquivos
discrepando en la tarde.
Había corcheas y claves
impregnando el paisaje
de sonidos gratos
como trinos de ave
y vidrieras coloridas
iluminando la calle.

Pero llegaron ellos
los bucaneros
Llegaron una tarde
justo en enero
esgrimiendo mentiras
-Puñal de acero-
Cercenando derechos.
-filibusteros-
y robándose todo
menos el miedo

Vinieron a quebrar corolas
en los jardines,
a deshojar amapolas
y alhelíes.
Como fieras destructoras
-Bárbaro buitre-
-Gesta invasora-
-Aire de mister-

EL BUCANERO

 

Vinieron
a desdoblar las auroras
en los jardines,
a deshojar las rosas
y los jazmines
A disipar todas las sombras
de las pymes
y de las fábricas,
humo y hollines
que enroscan en el cielo,
las chimeneas,
cuando engendran el bamboleo
que se menea,
junto al chisporroteo
del gris metal
y del antiguo hierro

Un presagio inminente
cruza el umbral
de las desavenencias
prepotentes
Juran en vano y hacen la venia
el desleal y el disidente

Acumulan pronósticos
gozosos de sentencias
Buscan equilibrar diagnósticos
Sembrar carencias

En las praderas,
musgo sombrío
Penar de agrestes piedras,
Triste escenario

Es la mano imprudente
que atrapa la boca
y sujeta las palabras.
Un lamento estridente
parte la roca
-lava candente-
que se desboca.

Con sabor a escarcha
se apaciguan las huellas
del tiempo transferido.
Espigas con manchas
¡Ay mala estrella!
¡Trigal herido!

Vivimos en un tiempo
de engaño universal
Fantasmas. del viento
las conversaciones
emergen del infierno
Bajo la niebla invernal
las inversiones
Se borran los intentos
simulación, engaño
persecuciones,
inconsistencia y miedo,

Remueve el sendero
La vida avasalla
Por donde vos vayas
está el bucanero
poniéndote vallas
por todo el cantero
Y aquel que no calla
Se muere primero
o va prisionero
sin prestar batalla

 

 

 

A LUIS D’ELIA

 

Imagen de América TV

 

Cuando pregonan lealtad
viene a mi boca D Elia.
Su dignidad es cosa seria
en pos de la libertad
y en contra de la miseria.

El huracán que encierran sus alas
nutre su corazón militante.
El amor por la Patria lo apuntala.

Un día lo encerraron de repente.
Para amordazar su rebeldía
y que no piense y diga lo que siente,
del infierno llegó la infantería

Arbitrario abuso de su señoría.
Sin culpa ni razón que esté latente.
Abyecto juez, juzgó su valentía.
Oscura ley. Veneno de serpiente.

Espiritu torrentoso defendiendo la manada
En canto clamoroso,
con la voz y con la espada
No podran vencer el ritmo airoso
de su sangre en cascada.

LOS HÉROES…

Que no puede ser esclavo
pueblo que sabe morir”

Son los héroes del calvario,
De las batallas perdidas,
De la lección no aprendida,
Y del escaso salario.
No saben de libertad
Ni de puños apretados
Son los héroes maltratados
Del regimen liberal

El médico, la enfermera
El maestro, el ferroviario
El artista, el proletario
El peón, la camarera
Van al borde del camino
Reivindicando la grieta
Rogandole a los planetas
Que acomoden su destino

Para peor el gobierno
Quiere ponerles mordaza
Los carga con amenazas
Hace su vida un infierno
Y arremete con empeño
Sobre pacíficas marchas
-Onda gélida y escarcha-
Le congela hasta los sueños

Son oscuras golondrinas
Victimas de la derrota
Que viven en bancarrota
Sobre el techo de la ruina
Y así, el canalla liberal
Con olímpica destreza
Les tira por la cabeza
La reforma laboral

TU MUERTE DE AIRE Y TIERRA

Yo estuve en tus silencios
recolectando la acústica del viento
y de las lágrimas.
Estuve en tu reclamo;
en cada una de tus palabras;
como un estallido por tu pelo vigoroso,
por tu piel sedentaria;
por tu blanco torso,
por tus manos de sol y de agua.
Y tambien estuve en los sitios
donde la sangre de la tierra te extrañaba,
y eras árbol caído
para trepar sin ramas.

Yo estuve en tus inviernos,
casi al fin de tu reino;
donde se encuadran los canteros,
donde las hortalizas se ciegan y se hunden
para ya no ser sol, sino raíces.
Estuve,
en el perfil vegetal de cada grito
como una represalia de jardines sin flores,
de noctámbulos sonidos pasajeros
renaciendo al lenguaje de los hombres,
como un duende,
entre el fragil cristal y el férreo acero.

Y también estuve en tu trasnoche,
un domingo sin prisa,
recordando algún poema
olvidado en mitad de una Avenida
como un Avemaría entrecortado.
Estuve en la piedad con que castigas
con tu serena mirada de caído,
de soldado sin guerra,
de vencido.

Y estuve en la cumbre de tus triunfos
ornandome con ritos de poeta
para cantar tu hazaña,
para nombrarte pájaro o cometa.

Mi estallido otoñal sin tu presencia
se parte sin sentido.
Porque ya no existe ni siquiera la espera.
Porque debo vivir para que vivas
aunque estuve en tu muerte de aire y tierra.

TIEMPO Y EDAD

 

¡Oh corazón ! Cuanto lamento
el tiempo y la edad que te sustenta.
Es el espacio un ínfimo segmento.
Territorio de amor. Libre de afrentas.

¡Oh corazón! que en la falaz y cruenta
despensa de la vida, amor intento.
Eres razón que a la razón alientas
hilvanando ficción y descontento.

Sé que el sitio final no se enamora
del incontable invento de las horas.
Mas crece en mi, cuando adivino,

la urgencia del amor en mi camino.
Amor que quema el cuerpo y lo devora.
Espacio sideral. Siempre a deshoras !!!

LA FORTALEZA

 

 

LA FORTALEZA

Los muros que dia a dia
construyo como artesana,
defienden mi fortaleza
de los ávidos fantasmas.

En el punto cardinal
donde recala mi anhelo,
hacen del nido, guarida,
el amor y el intelecto .
Y cuando la tarde corre
su rumor por la ventana,
una porción de universo,
nuestra casa iluminada.

Tu espiriu vuela
en el labio del canto,
en tu boca escarlata
como el trino de un pájaro.
y en el gesto sin dueño
que resuena en tus pasos.

En la claridad de mi mente
el sentimiento está presente.
y es fácil de comprender.
Junto al garabato de mis sueños
junto al sus piro del ayer
junto a las notas melodiosas
y al luminoso amanecer
están las huellas de tu ser

Esa presencia victoriosa
que presiento y que me ve
erguido en todas mis cosas
con su luz y su quehacer.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: