PODRÍA SEGUIRTE…

wp-podria seguirte...

Podría seguirte al confín de las nubes.

Ser un mar embravecido,
en la espera venenosa de tus brazos.
Podría asumirte entre mis versos,
recobrando el sitio y la distancia,
y destejer mis insomnios
para enredarme en tus lágrimas.

Pero estoy esperando el desconcierto de tus años.
El comienzo de tu paso
por las aceras del tiempo.
La llovizna de tu otoño,
empapando las paredes de esta tarde,
que es mas, un despliegue de alabanzas.

Podría seguir tu camino en las sombras,
y encontrarte, de nuevo,
en la lejanía inexorable de tu pena,
vieja como el tiempo del dolor.

Pero estoy aguardando
el arribo del misterio.
Que llegues al fin de tu peregrinaje
sobre ignotas regiones extranjeras,
y te acomodes en el rincón de la locura,
para recibir el instante.

Podría emitir un sonido alumbrado
y decir la palabra que mi sangre dictó.
Pero estoy esperando
que estalle entre mis manos,
la tibia astronomía de tu corazón.

QUEDEMONOS

quedemonos-aloleo

Amor

Penetrado de ensueños

-Aroma de eucaliptos-

¡Entra conmigo en esta luz!

Sustenta mis manos y mi cuerpo

-fragilidad que se desintegra-

y quedémonos,

en este confín del mundo,

de cara al mediodía,

infinitamente.

Quedémonos,

viendo el rostro de los ángeles,

junto al claro rumor del viento.

ALIADO DEL ANGEL GUARDIAN DE MIS SUEÑOS

Image

Ahora estas,
como una suerte de claro vaticinio
y una luna de miel, que me resguarda.
Con destellos de luz engalanada, socorres
al ángel que guarda el umbral de mis sueños.
-Claridad que devela acertijos-
-Artesano de bases y cimientos-

El aliento remoto de lo desconocido
recorre mi piel. Es un canto radiante,
como cresta de ola salvaje.
Tu corazón enternecido descifra, lentamente,
los misteriosos signos de mi fábula espléndida
y me arrebata, con vertigo indecible,
hasta el fondo del tacto y del lenguaje.
La inducción se propaga a los cuerpos inertes,
para estallar y dispersar la creación,
en el torbellino ardiente de la sangre.

Entonces, retomo
el don de luciérnaga,
triunfadora de espejismos y de ensueños,
y asumo el sortilegio de las caricias,
para medir mis pasos, y descubrirte.

Tu esencia sobrepasa los límites del sexo.
Rebalsa la tenue semiluz de las sábanas.
Ensancha las fronteras de la espuma y del labio.
Caldea el hálito de mis dientes fríos
y se esparce, como un huracán de mariposas,
para redimir la rosa de mi rosal
al jardín de la vida.

SI ME HUBIERAS AMADO…

Si solamente me apretaras el corazón.
Si solamente me desgarraras el corazón con tu olvido.
Si pusieras un silencio interminable,
en mis ojos de miedo frío.
Si solamente me vaciaras las manos de ti.
Me quedaría el rastro de tu paso.

Pero has fusilado mi amor en tus mejillas.
Presa de otra, fuiste, son el dolor ajeno detenido
en tu torso dorado por el fuego.

Si solamente me hirieras el corazón.
Si solamente me partieras en dos, el corazón, con tu olvido.
Si me hubieras amado…
Entonces…
no me importaría haberte perdido.

NADA ES PRECISO YA…

Imagen

No importa que estes o que te vayas.

Nada es preciso ya. Ni siquiera
los ruidos usuales de la tarde.
Un otoño prematuro en el jardín
ha fusilado los apáticos rosales,
y mis lágrimas languidecen como fantasmas.

Nada es preciso ya. Ni siquiera
que las hojas muertras de los árboles,
enmudezcan de tristeza en mi ventana.
Ni tampoco tu nombre interminable.

Nada es preciso ya. Deja
que el limitado corazón del mundo
nos vea palidecer
y asombrarnos
de la poca importancia
de habernos amado.

Nada es preciso ya. Ni siquiera
el olvido es necesario.
Ahora los trinos
han emigrado de mi garganta
… y nada es preciso ya…
ni siquiera el juego que jugamos,
cuando empezaste a encontrarme
y yo a perderte
por culpa del puñal y la imprudencia.
Sería consentir que el amor
ruede por el suelo,
atesorando cada irreverencia.
Deshilando el cuerpo
en la sentencia.
Inquietando ,
la fría penumbra de mi alcoba,
para después regresar
a la poca importancia,
de haberme suicidado, de amor,
en la ventana.

DESDE LAS MIRADAS

       Imagen

  Todo lo nuestro comenzó con un grito.

                    Desde las miradas,

                                                               desde la curva profunda y hueca de los ojos

       fuimos un grito anticipado,

Una extraña conmoción de sensación y ruido

nos une las espaldas:

Cuando nos reconocemos en los silencios.

Cuano nos derramamos en las palabras.

Cuando nos ofrecemos

el continente de sangre, piel y huesos,

y dejamos caer las alas como campanadas.

Sin desertar al tiempo.

Sin derivar el alma.

Pensando, elaborando lámparas,

con un sueño discreto, como discretas algas.

Permanecer es todo.

Permanecer, ser alba.

Sentir que hasta el contacto nos identificara.

Gemir como animales que por la noche estallan.

Y subir, de golpe, a la montaña,

como un murmullo leve

que crece en la garganta.

Todo lo nuestro comenzó con un grito.

Poseímos, en un grito, las palabras.

En anhelo vehemente, en deseo,

en ternura apenas disipada:

en hermandad de siempre, en ansias cautivadas.

En vagas resonancias.

Nuestros perfiles fueron austeros y atrevidos,

dolientes como llamas.

Y ¡Helo aquí, el cuerpo mío!

actuar como un espejo de lo que siente el alma.

Danzar en tu ternura.

Trepar por tus montañas.

Ahondar el abandono total de las murallas.

¡Fiebre de ti!…¡Esmeraldas!

Todo lo nuestro comenzó con un grito

-desde las uvas muertas donde sequé mis lágrimas-

hasta el surco sereno y altivo de tus pasos.

Y en la íntima entrega, total, de las miradas.

Hubo un grito, también: ¡Amigo! ¡Amigo!

quebrando la terca vibración de las palabras,

que el corazón esgrime,

que el corazón no calla.

cuando en un solo grito

suele entregarse el alma.